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El Diario del Grial.

Banquete en el Pankot Palace (I).

¿Recordais los deliciosos platos que conformaban el banquete con que el Maharajah del Palacio de Pankot obsequia a sus recien llegados huespedes, entre los cuales se encuentra el famoso Dr. Jones, Indiana para los amigos? Bueno, pues estas esquisiteces culinarias no son pura ficción, ni su parecido con la realidad es una casualidad. Todo lo contrario, en algunos lugares todavía se preparan este tipo de platos. Supongo que todos habreis oido hablar alguna vez de la entomofagia, o lo que es lo mismo, la ingestión de insectos y bichos en general, e incluso alguno quizás los haya probado, por lo que hoy en día el aperitivo servido a base de escarabajos ya no es tan sorprendente. Pero otros platos como la "ssserpiente con sssorpresssa" o el "sorbete de sesos de mono" no son tan comunes, ¿o sí?.

En un principio, antes del montaje definitivo y de eliminar varias secuencias de "I.J. y el Templo Maldito", el banquete se abría con jabalí asado, algo que no creo que sea tan exótico, pues hemos visto a Obelix comerselos por docenas y alguno que otro también lo habrá probado en persona, yo me he quedado en el cerdo. En estas escenas Indiana comentaba con el capitán británico que le acompañaba a la mesa lo extraño que esto le parecía, dado que los hindús tienen prohibido por religión comer carne en general y más concretamente de ganado. Ya sé que normalmente solo se habla de vacas, pero es lo que se decía en la película original sin cortes, y supongo que será debido a su creencia en la reencarnación, pero no me hagais mucho caso, es pura especulación. Bueno, ese era el plato más normalito que se servía en la cena y al ser borrado en el montaje final Willie (la chica escandalosa) se quedaría aún con más hambre y peor cuerpo después del banquete.

Luego viene la serpiente con sorpresa. Para el que no haya visto la película (¿puede haber alguien?) le destriparé la sorpresa, y nunca mejor dicho, pues al abrir la boa salían decenas de anguilas reptando desde su interior. Aparte del peligro que supone el ingerir alimento crudo, sin haber sido cocinado a altas temperaturas, por la posible transmisión de parásitos (todas las especies animales no parásitas tienen al menos una posible especie parásita, incluso los mismos parásitos), no es un plato que deba impresionar demasiado, pues parece ser que el menú original del "día de acción de gracias" norteamericano se incluían las anguilas, y nosotros mismos, de tener la oportunidad o el dinero para comprarlas, nos comemos sus crías, las angulas (si no, nos conformamos con las gulas del noooooooorte). Aunque reconozco que el hecho de que estén crudas y aun más, vivitas y coleando, le añade mayor repugnancia al plato. Además, en muchas zonas de Asia comen carne de reptil y la medicina tradicional china cree que tiene beneficios para el reúma y ciertas dolencias cardíacas.

El siguiente plato es el aperitivo de escarabajos. Lo comentado, la entomofagia es un hábito cada vez más extendido y aqui mismo hay gente que come caracoles. ¿Asqueroso? Pues seguro que no os importa tanto cuando os poneis hasta las cartolas de artrópodos como ostras, almejas, percebes, langostinos, gambas y demás crustaceos. ¿Si os gustan estos, por qué no otros como los insectos? Bueno, de todos modos no os creais a salvo, pues el FDA (U.S. Food and Drug Administration) ha calculado que cada persona come medio kilo de insectos al año de manera no intencionada, y esto es porque la ley permite que haya cierta cantidad de insectos en la comida. De hecho, de 100 gramos de chocolate 60 pueden ser de trozos de insectos. Y aún así, los insectos se utilizan en muchos alimentos para mejorar sus propiedades organolépticas, proporcionarles los sabores, olores y tonalidades de color deseados.

Continuara...

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2 comentarios

Shaury -

Sí, afortunadamente cada vez hay mayor oportunidad de conocer nuevas culturas y costumbres culinarias, y poco a poco la gente empieza a abrirse a nuevas cosas. Ya no se oye tanto "Que asco, bichos!", en su lugar se empieza a decir "Bueno, si ellos lo comen, será que no está tan malo".

Por otra parte, como comentaré en la 2ª parte, yo tampoco pruebo los caracoles.

Y en cuanto a la higiene, pues supongo que aunque aunque no sea tan controlada como aqui, tendran alguna manera de saber si un pescado puede estar infectado o no. Evidentemente, después de siglos comiendo lo mismo, conocerán sus riesgos y sabrán evitarlos, digo yo.

Saludos.

El Lehendakari -

Creo que nos puede resultar chocante las culturas gastronómicas de otros lugares... pero tanto como a ellos nuestras costumbres. Si desde pequeño has comido insectos te parecerá lo más normal del mundo. Aquí también tenemos nuestras costumbres "extrañas", como los caracoles; un servidor no los prueba... lo mismo que me da reparo como carne de caballo, canguro, etc., pero ya digo, todo será costumbre. Una cosa que veo como natural, y que me encanta, son los chipirones en su tinta, en cambio a los foraneos les llama mucho la atención... Incluso hasta un manjar como las kokotxas puede resultar extraño en otros lugares.

Otra cosa importante es la higiene. Imagino que en Japón, con el hábito, entre otros, de comer pescado crudo, las medidas de higiene en el tratamiento de los alimentos serán extremas.

Bueno, por suerte el mundo es diverso y cada vez nos es más fácil conocer otras culturas; venga, a ver quién es el valiente que se atreve con las cucarachas o las hormigas.
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